RELATOS

Una vez iniciado el movimiento supe que no habría marcha atrás, sería difícil regresar a aquello que fui. Hoy soy otro ser: curtido, compañero del esfuerzo, amante de mis kilómetros. Sólo el fin de mis días debería obligarme a parar: ese es mi pequeño sueño.

viernes, 22 de septiembre de 2017

RESUMEN DE LA QUINTA SEMANA HACIA VALENCIA

Esto ha sido lo acontecido:



SEMANA 5 (+kilómetros sesión larga y mantenimiento intensidad)
Sábado 16: 38,5 kilómetros a 5´22´´ con paradas técnicas breves.
Domingo 17: 15,6 kilómetros regenerativos a 5´49´´ por la mañana. 6,3 KMS regenerativos terminando en progresión.
Lunes 18: circuito de cuestas en el Cerro del Ángel volviendo por zona trail. 9,5 kilómetros
Martes 19: interval 3´fuertes y 2´suaves, circuito de los olivos. 10 kilómetros
Miércoles 20:  9,8 kilómetros regenerativos.
Jueves 21:  9*400 metros en el parque 7,7 kms.
Viernes 22: descanso
TOTAL: 97,5 KILÓMETROS

Pese al aumento de kilometraje y el mantenimiento de las dos sesiones de intensidad, así como la inclusión de doblaje, no he tenido motivos para estar definitivamente optimista. Las piernas me piden descanso.



 

JUEVES 21: SERIES EN EL PARQUE

Me había programado descanso para hoy viernes, y así será. Pero ayer tocó la segunda sesión de intensidad, a la que llegaba con bastantes dudas por el cansancio acumulado y por la carga de mis piernas que sobre todo se va a la zona trasera de mi pierna izquierda. Sin embargo realicé un entreno digno yendo al Parque Cervantes y realizando 9 rectas de 400 metros con escasa recuperación y un descalentamiento largo, para hacer casi 8 kilómetros que me terminaron de rematar en una semana bastante dura de 97,5 kilómetros.

Si no cojo la forma no será porque no lo esté intentando.


MIÉRCOLES 20: EN MANZANARES SIEMPRE CUESTA

Tenía cita en notaría con mis hermanas por un tema relacionado con mi padre así que tuve que improvisar un entreno al mediodía ya que no fui capaz de madrugar. Menos mal que tocaba regeneración así que con bastante calor hice un entreno suave que me pesó bastante de casi 10 kilómetros. Creí que había ido muy lento pero luego resultó que no tanto, a algo más de 5´30´´.


MARTES 19: INTERVAL A 3´FUERTES Y 2´SUAVES CIRCUITO DE LOS OLIVOS

Tenía proyectada sesión de calidad en forma de interval y pese a que notaba el peso de los entrenos no me lo perdoné, eso hice. Me pulí el circuito que yo llamo de los olivos realizándolo en su sentido más duro, es decir, comenzando por la Carretera de San Carlos. El interval me dejó claro que las piernas iban acumulando carga y que me isquio izquierdo también lo estaba notando, pero sólo fue en forma de pequeño aviso de falta de relajación del músculo. Terminé contento con el entreno, 10 kilómetros.


LUNES 18: REALIZANDO SUBIDAS Y UN POCO DE TRAIL EN EL ANGEL

Efectivamente, el lunes estaba bastante cargado y costó entrar en faena, pero finalmente las sucesivas subidas que hice por los tres caminos posibles del Cerro del Angel y el posterior minitrail que me marqué por terreno irregular acabaron por meterme en el entreno, el cual terminé a muy buen ritmo en sus últimos 4 kilómetros.

Había acumulado otros casi 10 kilómetros

DOMINGO 17: DOBLAJE ESTUPENDO PARA ACUMULAR CASI 22 KMS MÁS

Había hecho bien mis deberes el día anterior, así que sin mucha presión Merche y yo nos fuimos al Peral donde aparcamos la moto e hicimos un circuito majo por los caminos que llevan a San Carlos del Valle, regresando por la Ruta de Don Quijote para luego derivar al Camino de las Casas de Santa María y de ahí regresar por la zona del Arroyo del Peral hasta el punto de inicio. El ritmo fue bueno para ella y discreto para mi, 5´50´´ e hicimos 15,6 kilómetros

Pero por la tarde provoqué un doblaje no planificado, y me fui descalentando a hacer un circuitín de 6,3 kilómetros regresando a buen ritmo por el Camino de Membrilla.

Eso sí, el doblaje me dejó las piernas bastante cargadas.


miércoles, 20 de septiembre de 2017

SÁBADO 16: OTRA MACROTIRADA EXIGENTE: 38,5 kms

Tocaba volver a dar el callo otro sábado más y seguir con mi personal empecinamiento, ese que consiste en dejarse la piel realizando un porrón de kilómetros durante el fin de semana, sin importar demasiado el ritmo. 

Para esta ocasión elegí ir a San Carlos del Valle desde el recorrido que pasa por detrás del conjunto de sierras que hay entre Valdepeñas y dicha población. No hacía falta madrugar aunque lo hice para dejar dispuestos todos los preparativos: cargué el mp3 de mi mujer con un montón de canciones motivadoras de ACDC, llené mis dos soft flasks, cogí turroncillos, preparé un poco el circuito y lo grabé en mi móvil. A eso de las 9 de la mañana salía de casa con la nota justa en motivación, pero desde el comienzo sentí que no se iba a dar mal del todo a juzgar por las primeras sensaciones en mis piernas.

Tomé el Carril del Yeso, luego el Camino Carretas y finalmente un camino paralelo a la Carretera de La Solana, el cual se iba separando poco a poco del mismo hasta llegar al Carreterín que lleva a Membrilla, regresé a la mencionada carretera y cogí el camino que bordea la sierra cuando llevaba algo menos de 11 kilómetros. La media era la pretendida 5´37´´, pero el recorrido iba a ser exigente.

El largo camino hasta San Carlos del Valle se hizo algo duro por momentos pero en otros conseguí disfrutar, sin abandonar el ritmo constante. Pasé muy cerca de la población sin entrar en ella y giré para subir para la cuesta exigente que me llevaba al paso entre los cerros. La bajada fue un buen bálsamo y alcancé el Camino de los Bandoleros cuando ya llevaba casi 22 kilómetros. Tocó subir unos 500 metros, y las piernas respondieron, justo cuando comenzaba a comerme el segundo turroncillo, poco a poco, royendo, royendo. La bajada me llevó a replantearme el circuito inicial, y en lugar de tomar el camino de la derecha que bordea la sierra y que es algo irregular, continué hacia la Carretera de San Carlos del Valle (que se une con Valdepeñas). Llegué a la misma en buenas condiciones y tomé el camino que conozco bien y que me lleva, si elijo bien, a la Carretera de San Carlos del Valle a la altura del Peral. Ese tramo de unos 7 kilómetros estuvo bien, continué con el buen ritmo y las piernas siguieron aguantando, aunque las fuerzas comenzaron a resentirse. Llegué a la carretera para decidir si continuar pasando por el Peral o tomar hacia Las Aguas, y esto último hice, y desde ahí a casa llegando en buenas condiciones tras algo más de 3 horas y media y a un ritmo medio de 5´31´´.