RELATOS

Una vez iniciado el movimiento supe que no habría marcha atrás, sería difícil regresar a aquello que fui. Hoy soy otro ser: curtido, compañero del esfuerzo, amante de mis kilómetros. Sólo el fin de mis días debería obligarme a parar: ese es mi pequeño sueño.

lunes, 29 de mayo de 2017

MIÉRCOLES 24: CIRCUITO 9,5 INTERVAL DE UN MINUTO

Merche iba a la piscina a nadar un poco y con 6 sesiones seguidas dejaba claro que también era capaz de meterse caña diaria sin morir en el intento. Por mi parte llevaba a cabo un buen entreno de interval de 1 minuto fuerte y 1 minuto y medio suave, que me dejó bastante cargado porque lo hice bastante intenso. El circuito fue el que yo llamo del aeródromo, 9,5 kilómetros.


MARTES 23: SERIES EN CUESTA EN EL ÁNGEL

De nuevo con Merche en un día algo más fresquito, menos mal. Dimos algún rodeo antes de ir a la falda del Ángel con el fin de alargar el calentamiento y el entreno en sí, de forma que cuando ya llevábamos unos 5 kilómetros comenzamos 3 series de máxima pendiente en el camino sur del cerro, unos 250 metros duros de verdad. Tiramos de "puntillas" y las bajadas las hicimos rápidas. Tras la tercera subida bajamos por el carreterín y de ahí a casa en unos casi 10 kilómetros fabulosos.


LUNES 23:7 KILÓMETROS CON CAMBIOS DE RITMO EN EL PARQUE

El lunes Merche me sorprendió con ganas de volver a salir a correr, en lo que suponía su quinta jornada consecutiva, así que decidí llevar a cabo un entreno corto pero intenso. Fuimos al Parque Cervantes y nos pusimos a realizar cambios de ritmo de unos 400 metros con 150 suaves. Quizá fueran los cambios más intensos que ha realizado Merche desde que corre, a ritmo que por momentos bajaban de 4´30´´. Me dejó sorprendido la capacidad que está adquiriendo y me quedé con la seguridad de que puede bajar ampliamente de 50´en un 10.000, no sólo es segura, sino que comienza a dejar de ser lenta.

Fueron cuatro vueltas muy bien empleadas y un regreso a casa que tampoco tuvo desperdicio, en definitiva unos muy buenos 7 kilómetros.


DOMINGO 21: CORRIENDO CON MERCEDES UNA BUENA MAÑANA DE DOMINGO

El calor había venido para instalarse, aunque esa mañana se estaba más agustito. Merche, que lleva tres sesiones seguidas, decidió venirse, fruto de que sentía la rodilla mucho mejor. Así que decidí tomárnoslo como una jornada de regeneración. Fuimos al parque pero pronto nos vimos haciendo cambios de ritmo, a pesar de que no era mi intención. Cogimos la Carretera de Daimiel y en seguida el camino que se bifurca donde siempre coge el de Huertezuelas, y en esta ocasión cogimos el otro, el que discurre paralelo a la Carretera del Moral. Pronto cogimos una senda que nos llevo a dicha carretera, la cual cruzamos y tiramos hacia el Polígono Entrecaminos. Buenas sensaciones para los dos pero sin ánimo de forzar. Regresamos a la rotonda donde comienza la circunvalación y desde ahí tomamos la misma para entrar en el pueblo por el Barrio de San Pedro, que también existe. Como anécdota un hombre mayor de aquel barrio nos dijo algo así como: "esa chica seguro que ya te gana". Cruzamos el puente peatonal que separa este barrio del resto del pueblo y subimos por la Calle Constitución para regresar a casa. Buen entreno de unos 10 kilómetros que nos sentó bien a los dos.


SÁBADO 20: ¡DOBLAJE 14,5 +13,5!

Definitivamente los cambios han venido y espero que quieran quedarse una temporada. Me siento 100% corredor y he consolidado mi estado de forma, ahora estoy donde pedí por activa y por pasiva estar en muchas ocasiones cuando no veía más que sombras.

Tanto es así que el sábado por la mañana Merche y yo nos aventurábamos a hacer una tiradilla calurosa saliendo de la Finca Castellanos. No vimos a nadie por allí así que tuve que poner un cartelito en el parabrisas que rezaba algo así como: "Estamos corriendo; he buscado a alguién a quien pedir permiso para dejar el coche aquí, pero no he encontrado a nadie; disculpen las molestias". 

Cogimos la senda que lleva a paso de la sierra por Finca Amparo y pronto notamos que el calor iba a ser protagonista. Merche bien con su rodilla pero algo falta de fuerzas. Subimos hasta alcanzar el Camino de Peñalba y mi intención era llegar hasta el cortafuegos, que dista a unos 8,5 kilómetros de Finca Castellanos, pero se nos echaba el tiempo encima y sólo nos dio para llegar a la zona de explanada de donde parte el camino hacia las antenas, y allí dimos media vuelta desandando el camino trazado. La vuelta la hicimos a mejor ritmo y en la zona de pendiente negativa nos pusimos a "meter caña", demostrando Merche una vez más que está fuerte. Llegamos al coche tras algo más una hora y treinta minutos y 14,5 kilómetros de casi trail. Lo mejor fueron las dos Coca Colas que nos esperaban entre hielo en el maletero.

No quedé muy conforme con el entreno por lo que por la tarde me calcé las zapas y me fui a hacer el Circuito de la Vega. Iba suelto y con ganas de apretar algo que hice en algunas fases. Me sentí en varias ocasiones muy afortunado por las sensaciones que me están regalando, nada que ver con lo vivido tantos meses seguidos en el pasado. Pasé por el Peral donde me refresqué y es que el calor hacía mella, y allí saludé a mi amigo Leandro que me regaló un "se te vé hecho un máquina", o algo así.

Había acumulado 28 kilómetros muy buenos en un doblaje que eso sí, me dejó las piernas bastante cargadas, pero era una muy buena manera de comenzar una semana de carga.


JUEVES 18: MERCHE SE PONE LAS PILAS. INSCRITOS A LA PENCONA 2017

Nos habíamos inscrito a la Carrera Pencona en Aldeanueva de la Vera, Cáceres, carrera muy conocida en el circuito extremeño de montaña y que en esta ocasión va a ser Campeonato Regional de Trail, así que este nuevo reto suponía una inyección de adrenalina y motivación que nos permitió echarle ganas aquel jueves. Hicimos el circuito de los Cerros de la Aguzadera comenzando por la Avenida de las Tinajas y la rodilla de mi mujer se comportó regular aunque le dejó correr a buen ritmo. En zona dura le molestaba más, pero la molestia no fue impedimento para que cuajásemos un buen entreno de 9 kilómetros.


MIÉRCOLES 17. CIRCUITO 9,5 CON INTERVAL

El miércoles por la tarde tenía ganas de correr y elegí un clásico: circuito de 9,5 kilómetros por detrás del aeródromo haciendo intervals de 1 minuto fuerte y 1 minuto y medio suave. Me salió un muy buen entreno sobre todo en la segunda parte que fui bastante más cómodo. De nuevo se dejó notar el calor.

Por su parte Merche había vuelto a descansar debido a sus molestias en la rodilla.